.....Advertisement.....
.....Advertisement.....
Thursday, February 05, 2009

La muerte de un trabajador

Scroll down for an English version of the column.

Ricardo Valdivieso

Ricardo Valdivieso

Ricardo Valdivieso reports on issues of interest to Spanish-speaking people in Southwest Virginia

Recent columns

Summary: Colleagues of Cesar Emilio Romero, who died recently in an industrial accident in Salem, remember him as a quiet man who was a good worker.

"Ya pasarán un día por tu pequeña tumba antes de que las rosas de ayer se desbaraten, y pasaran a ver los de un día, mañana, donde estáardiendo tu silencio."

-- Pablo Neruda

La trágica muerte de César Emilio Romero el día 2 de enero de este año en un accidente industrial en las afueras de la ciudad de Salem,Virginia ha dejado a sus familiares no solo en los Estados Unidos, pero así también aquellos en su tierra natal Honduras, con una enorme tristeza.

Este año parecía traer grandes promesas y César Emilio había pasado los días previos conversando por teléfono con su esposa en Honduras. ¿Quién podría haberlo anticipado; quién se hubiese imaginado que su vida estaría viajando hacia su fin de una manera tan inesperada?

Hilda Portillo y su esposo habían compartido hace un tiempo atrás el arriendo de una casa con César Emilio; de aquellos días Hilda tiene el recuerdo de un hombre que: "era retraído, sin vicios, un buen trabajador."

A las diez de la mañana habían dejado de trabajar para tomar un descanso, y entre desayuno y conversación César Emilio había dicho que a fin de año regresaría definitivamente a Honduras; para él la navidad lejos de su hogar lo hacían sentirse muy solo. En la Esperanza, terminaría de construir su casa; era solo tarea de instalar las puertas.

Julio Cesar Martínez , su compañero de trabajo recuerda los instantes antes que César Emilio se precipitara inexplicablemente al vacío: "Habíamos removido una lamina vieja . . . ibamos a poner una nueva".

Para Dora Martínez el día siempre empieza cerca de las 6:00 de la mañana, a la hora que Julio, su hermano, se va a trabajar; aquel día no había sido distinto. Horas más tarde se enteraría de la mala noticia. En estos días, cuando Dora habla de César Emilio, su cuñado, parece resignada pero aun incrédula de lo acontecido: " . . . tal vez era su destino."

Habían transcurrido las 10:20 de la mañana; Julio estuvo cerca de César Emilio hasta el momento de verlo caer. Sobre el techo del edificio podía ver el agujero, y hacia dentro solo oscuridad, ¡ había caído hacia lo oscuro, no podían verlo! Julio bajó por un costado del edificio: "pensé que solo se había quebrado . . . le toqué el pulso, no respondía nada . . . la ambulancia llegó como en diez minutos."

Mientras pasaban los segundos Julio podía ver el cielo a través del boquerón desde el cual se empezó a desplomar la vida de aquél que ahora le ayudaba a aferrarse a la existencia, sosteniendolo y hablandole. Los otros compañeros de trabajo aun permanecían en el techo, estaban paralizados. Trato de acomodarlo para que pudiera respirar, para que no se ahogara. Nada ni nadie podía asegurarle vida, el trabajador accidentado había fallecido.

Dora Martínez comentaba recientemente: "Julio pasó varios días en que le costaba hablar."

César Emilio Romero fue sepultado por su familia en La Esperanza, Intibucá, Honduras.

For English version, go online at roanoke.com/columnists

English Translation

The Death of a Worker

By Ricardo Valdivieso

Dear Readers:

"They will pass one day by your little tomb before yesterday's roses are withered, the steps of tomorrow will pass by to see where your silence is burning."

Pablo Neruda

The tragic death of Cesar Emilio Romero on January 2nd of this year in an industrial accident outside the city of Salem, Virginia has left his family in the United States and also in his native Honduras with an enormous sadness.

This year appeared to hold great promise, and Cesar Emilio had recently been spending time on the telephone with his wife in Honduras. Who could anticipate this? Who could imagine that his life would soon be traveling to its end in such an unexpected way?

Hilda Portillo and her husband had previously shared a home with Cesar Emilio and Hilda has memories of a man who was: "reserved, without vices, a good worker."

At 10:00 in the morning they had stopped working to take a break, and between eating breakfast and talking, Cesar Emilio expressed that at the end of the year he would permanently return to Honduras. For him, Christmas far from his home had made him feel lonely. In La Esperanza, Intibuca, he would finish the construction of his home, it was only a matter of installing the doors.

Julio Cesar Martinez, a co-worker, remembers the moments before Cesar Emilio inexplicably fell into emptiness: "We had removed one of the roof tiles and we were ready to install a new one."

For Dora Martinez, the day always began at 6:00 in the morning, the time at which her brother Julio left for work and that day nothing seemed different. Hours later, she would learn the bad news. Now when Dora speaks of Cesar Emilio, she seems resigned but still in disbelief of the events: "Maybe it was his destiny."

Around 10:20 in the morning Julio was near Cesar Emilio and saw him fall. Across the roof of the building Julio could see the hole and inside it was only darkness - he had fallen into the blackness and they could not see him! Julio went down by the side of the building: "I thought that he only had something broken. I took his pulse, he was not responding to anything . . . the ambulance arrived in ten minutes." In the meantime, Julio could see the sky through the opening in the ceiling from where Cesar Emilio's life began collapsing and he held him, talking to him as Cesar Emilio grasped at existence. The other co-workers remained on the roof, paralyzed. Julio tried to position Cesar Emilio so that he could breathe and not choke, but no one could save his life and the injured worker perished.

Dora Martinez recently commented: "Julio went several days without being able to speak."

Cesar Emilio Romero was buried by his family in La Esperanza, Intibuca, Honduras.

.....Advertisement.....